El encuentro entre Uruguay y España se quebró en el minuto 42, cuando una lesión en la rodilla de Ugarte paralizó al equipo sudamericano justo en un momento clave. Ugarte, quien intentó recuperar el balón a Pedri, sufrió una dolencia que lo dejó fuera del campo y debilitó la superioridad numérica que Uruguay tenía en ese instante.
Este contratiempo se tradujo rápidamente en un gol del conjunto español. España aprovechó la confusión generada por la lesión y anotó a través de Baena, con una jugada que coincidió con la salida retrasada de Oyarzabal, que aún se encontraba en la banda. En esta acción, el portero Muslera tuvo una responsabilidad directa, ya que permitió que un remate débil se le escapara, sumando así un error más a su cuenta en el Mundial.
Tras este gol, el ambiente en la grada cambió drásticamente, y la hinchada uruguaya expresó su descontento con silbidos hacia Muslera cada vez que tocaba el balón. En respuesta, el entrenador Bielsa decidió realizar un cambio estratégico en el descanso, sustituyendo a Muslera por Rochet, portero del Sport Club Internacional. Mientras tanto, Ugarte permanecía en el suelo, visiblemente afectado y consciente de que su participación en el torneo probablemente había concluido.
Será necesario esperar el parte médico oficial para conocer el alcance exacto de la lesión, aunque las primeras impresiones no son alentadoras para el futbolista del Manchester United. Esta doble situación, entre la lesión grave y el fallo bajo los palos, modificó el curso del partido y complicó la clasificación de Uruguay en el grupo.
