La otitis en perros afecta principalmente al oído externo, pero puede extenderse hasta el oído medio o interno, ocasionando molestias severas y riesgos para la audición y el equilibrio. Esta inflamación se manifiesta por síntomas como rascado excesivo, sacudidas frecuentes de la cabeza y mal olor en las orejas.
Esta enfermedad se clasifica según la zona afectada: la otitis externa, la más frecuente, involucra el pabellón auricular y el conducto auditivo externo; la otitis media ocurre cuando la inflamación alcanza el oído medio; y la otitis interna, la más grave, afecta las estructuras internas responsables del equilibrio y la audición.
Entre las causas principales se encuentran infecciones bacterianas debido a colonias de Staphylococcus, Pseudomonas o Proteus; proliferación de hongos y levaduras como Malassezia pachydermatis; infestaciones por ácaros del oído (Otodectes cynotis); alergias que pueden generar otitis recurrente, sobre todo dermatitis atópica y alergias alimentarias; cuerpos extraños que irritan el canal auditivo; y trastornos hormonales o enfermedades autoinmunes que dificultan la recuperación.
Además, hay factores perpetuantes, como cambios anatómicos del canal auditivo causados por inflamación prolongada, que dificultan su limpieza y generan un ambiente propicio para infecciones crónicas.
Para diagnosticar la otitis, el veterinario realiza una exploración física detallada del oído, evalúa los síntomas y puede tomar muestras para identificar el agente causante, facilitando un tratamiento específico.
El tratamiento varía según la causa, pero suele incluir limpieza cuidadosa del oído, aplicación de antibióticos o antifúngicos tópicos y, en casos de alergia, manejo de la condición subyacente. En otitis graves, puede ser necesario un tratamiento sistémico. Cuidar el oído del perro y actuar rápido ante señales de irritación es esencial para evitar daños permanentes.
Como prevención, se recomienda mantener los oídos secos y limpios, evitar la acumulación de humedad, revisar frecuentemente en perros con orejas caídas y controlar patologías que predispongan a la otitis.
