Cultivar espárragos en un terreno poco favorable no detiene a Carlos Camañes, quien desde Villena, en el sur de Alicante, ha logrado crear un producto exclusivo y sofisticado que destaca por su frescura y sabor. Su marca Esparraguines representa una reinterpretación del espárrago tradicional y ya se encuentra en las propuestas de la alta cocina.

Los espárragos de Camañes se comercializan directamente desde la finca, llegando principalmente a chefs y restaurantes que buscan calidad y autenticidad en sus ingredientes. Este vínculo directo con la cocina de élite refleja la filosofía del productor: un compromiso constante con la búsqueda de la excelencia y la exclusividad a través de técnicas innovadoras y el respeto por el entorno.

Además de su trabajo agrícola, Camañes se involucra en proyectos gastronómicos como ELECTINTURE, que experimenta con la flor eléctrica para transformar texturas y sabores, anticipando nuevas sensaciones culinarias que condicionarán el futuro de la cocina.

En su vida diaria, prefiere preparar platos sencillos con productos de su huerto, resaltando la importancia de la materia prima y el aprovechamiento local. Su conexión con la agricultura es mitad por herencia y mitad por convicción personal, insuflando su propia visión en cada etapa del proceso productivo.

Desde su perspectiva, la alimentación del futuro debe ser mucho más consciente: conocer el origen de los alimentos, respetar la estacionalidad y valorar a los productores. Denuncia la contradicción entre el desperdicio alimentario masivo y la existencia de hambre en el mundo, subrayando la necesidad de un cambio ético y sostenible.

Respecto a su legado, espera ser recordado como alguien que demostró que la innovación también es posible en el campo y que el verdadero lujo nace muchas veces de la tierra. Entre sus lugares favoritos para comer está el Restaurante Riesma, importante por su tradición y por los lazos personales que mantiene con sus dueños desde la infancia.

  • Participa activamente en proyectos innovadores como ELECTINTURE.
  • Apoya a productores como Jorge de COBARDES Y GALLINAS, que eleva el huevo a producto gourmet.
  • Valora la perdiz en escabeche como un símbolo de la cocina tradicional sofisticada.
  • Recuerda el arroz y pata como un plato familiar esencial.

Camañes rechaza el enfoque exclusivamente comercial en la gastronomía, abogando por un vínculo auténtico entre producción, producto y cocina. Su trabajo muestra que la agricultura puede ser un campo fértil para la creatividad y la innovación, ofreciendo un modelo diferente para pensar la relación entre alimento y cultura.