La imposibilidad de conseguir cita para la inspección técnica de vehículos (ITV) en la Comunitat Valenciana se ha convertido en un problema crítico para el sector del transporte pesado. Más de 19.000 camiones se encuentran sin fecha asignada para pasar la revisión, lo que genera una paralización forzosa que impacta directamente en la operatividad y la economía de las empresas.
Ante este bloqueo, más de 8.000 compañías valencianas, que representan aproximadamente el 78,5% de las registradas en la región, han decidido trasladar sus inspecciones a otras provincias con mejores disponibilidades, una alternativa que les permite mantener sus flotas en circulación y cumplir con los compromisos logísticos que exige su actividad.
La saturación del sistema se refleja en una espera media de aproximadamente dos meses para obtener cita en la ITV, una demora que obliga a muchos vehículos a permanecer inmovilizados. Esta situación afecta además a la totalidad de las provincias valencianas, donde la falta de estaciones y líneas dedicadas al transporte profesional agrava el problema.
La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) advierte que cada día que un camión está parado representa un coste aproximado de 600 euros para las empresas, debido a la imposibilidad de generar ingresos pese a asumir gastos fijos.
En la última encuesta anual de FVET sobre el transporte de mercancías por carretera en la región, el 87,5% de las empresas expresaron su insatisfacción con el modelo actual de ITV, que tras la reversión pública a inicios de año no ha logrado resolver problemas estructurales como la escasez de profesionales cualificados y la ineficacia del sistema de cita previa para vehículos que operan a nivel internacional y necesitan flexibilidad horaria.
El vicepresidente de la federación, Juan Francisco Ortega, señaló la crítica falta de estaciones en zonas como Benidorm y Castellón, además de las dificultades que representa el sistema actual para camiones con itinerarios variables. El presidente de FVET, Carlos Prades, mostró preocupación por el impacto económico y operativo que esta crisis genera en un sector ya afectado por la escasez de conductores y la subida del combustible.
