Estados Unidos instó a los países de Latinoamérica a elevar significativamente sus gastos en defensa, argumentando que las actuales inversiones no son suficientes para contrarrestar las amenazas del narcotráfico y el crimen transnacional que afectan a toda la región, incluyendo el propio territorio estadounidense.
Este llamado se profundizó durante la XVII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, realizada en Cusco, Perú, donde una delegación estadounidense de alto nivel, encabezada por el Subsecretario de Guerra para Políticas, Elbridge Colby, destacó que muchos países destinan menos del 1% de su Producto Interno Bruto (PIB) a defensa. Según Colby, el promedio regional de gasto se encuentra entre el 1,2% y 1,3%, un nivel considerado insuficiente ante los desafíos actuales. Insistió en que esta situación representa un riesgo directo para Estados Unidos, ya que el flujo constante de drogas y delincuencia tiene consecuencias mortales para su población.
Colby vinculó el problema a gobiernos que, en su opinión, han permitido o facilitado en las últimas décadas el crecimiento del narcotráfico. En contraste, reconoció el ejemplo de Perú, que recientemente fortaleció sus capacidades militares con la adquisición de aviones F-16. Resaltó que esta inversión no solo contribuye a la seguridad peruana, sino que también impulsa la cooperación económica bilateral entre ambos países, presentándola como un modelo a seguir en el hemisferio.
La estrategia estadounidense se enmarca en lo que Colby denominó la “enmienda Trump a la Doctrina Monroe”, un enfoque que promueve una América fuerte con socios que asuman su propia defensa sin depender enteramente de Washington. Para ello, invitó a los países latinoamericanos a emular a Europa y otros aliados que han aumentado su gasto militar básico al 3,5% del PIB, además de destinar un 1,5% adicional a seguridad.
Por su parte, Chile tuvo una participación destacada en la conferencia, representado por su ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros. Tras el evento, Barros suscribió la “Declaración de Cusco”, un documento que sintetiza acuerdos regionales para fortalecer la cooperación hemisférica, el intercambio de experiencias y la coordinación frente a amenazas comunes. Barros resaltó que la cooperación internacional es fundamental para la defensa actual de los países de la región y anunció la intención de avanzar en una agenda común en esta dirección.
