Una de cada tres mujeres en la Unión Europea ha enfrentado violencia física, amenazas o abuso sexual desde los 15 años, según la última encuesta de la UE realizada a más de 114,000 mujeres. Este dato representa a alrededor de 50 millones de mujeres y pone en evidencia la persistencia del problema, ya que hace una década las cifras eran similares, sin mejoras significativas en la reducción de la violencia de género.
Este fenómeno no solo afecta a la Unión Europea, sino que coincide con tendencias globales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta sobre la violencia contra las mujeres como un problema de salud pública de “proporciones pandémicas”. Sus estimaciones más recientes indican que más del 30 % de las mujeres a nivel mundial han sufrido violencia física o sexual a lo largo de sus vidas, cifra que se mantiene sin cambios relevantes durante más de veinte años. Además, la OMS advierte que las disminuciones son lentas, insuficientes y probablemente subestimadas.
Un aspecto especialmente llamativo es la prevalencia de violencia en los países nórdicos —tradicionalmente considerados los más igualitarios en materia de género. En Finlandia, Suecia y Dinamarca, más de la mitad de las mujeres encuestadas reportaron haber sufrido violencia, con cifras que rondan o superan el 50 %. Esta paradoja cuestiona la creencia común de que el desarrollo económico y la igualdad formal en la sociedad bastan para erradicar la violencia contra las mujeres.
Especialistas señalan que la violencia es más frecuente entre mujeres jóvenes y que las normas sociales y culturales, aun en sociedades avanzadas, no garantizan una reducción automática o rápida de estos ataques. Además, ciertos tipos de maltrato, como la violencia psicológica, el control coercitivo, el abuso económico o el acoso digital, continúan siendo difíciles de medir pero afectan significativamente a la vida de muchas mujeres y no siempre se incluyen en las estadísticas oficiales.
La persistencia de estas cifras hace poco realista cumplir con la Meta 5.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, que busca eliminar todas las formas de violencia contra mujeres y niñas para 2030, según expertos que han evaluado el ritmo actual de avance.
