El seleccionador de Suiza, Murat Yakin, expresó su profundo descontento con la expulsión de Breel Embolo en el partido contra Argentina durante el Mundial 2026. La expulsión ocurrió tras una segunda tarjeta amarilla que el árbitro mostró después de revisar una jugada en el monitor del VAR, decisión que Yakin consideró errónea e injustificada.
La controversia se originó cuando inicialmente el árbitro Silva Pinheiro sancionó con falta y amarilla a Paredes, del equipo argentino, pero ante una confusión de identidad y tras aplicar el protocolo de revisión, la sanción fue finalmente para Embolo por simular una falta. Esta medida generó polémica y molestias en el cuerpo técnico suizo, que no comprendió la resolución arbitral.
Yakin enfatizó que la tarjeta amarilla carecía de fundamento y que la acción fue una jugada inocente sin mala intención por parte de su jugador. Sostuvo que hubo un contacto claro durante la acción y cuestionó cómo el árbitro y el VAR podrían haber concluido que Embolo simuló la falta.
En relación al desarrollo del encuentro, el técnico aseguró que Suiza había dominado el partido en varios momentos, remontando y controlando el ritmo del juego. Sin embargo, señaló que esa decisión arbitral marcó un punto de inflexión que afectó el resultado final, reflejando que el equipo fue castigado por un error y que esta situación dejó fuera de la competencia a Suiza.
Yakin también lamentó la implementación de una nueva regla del VAR que, según sus palabras, complicó la situación de su equipo y generó confusión. Destacó el esfuerzo y la entrega de sus jugadores, calificándolos como héroes a pesar de la derrota y el impacto que tuvo la expulsión en el desempeño colectivo.
Finalmente, el entrenador reconoció el mérito del rival, Argentina, y concluyó que, aunque la eliminación duele, su equipo puede sentirse orgulloso del compromiso mostrado durante el torneo.
