Los pavimentos permeables instalados en zonas urbanas sometidas a alta actividad mantienen su función hidráulica y la capacidad de retener microplásticos incluso después de cinco años en servicio, según una investigación del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) de la Universitat Politècnica de València. Estos sistemas fueron evaluados en un área peatonal con tráfico intenso, demostrando que siguen siendo efectivos para mitigar la contaminación y reducir la escorrentía superficial.
El estudio detectó que tras cinco años, los pavimentos acumularon más de diez mil microplásticos por metro cuadrado, cifra que multiplica por más de siete la concentración encontrada en losas nuevas. A pesar de la obstrucción progresiva causada por sedimentos y materia orgánica, la capacidad de infiltración solo se redujo en un 48 %, un porcentaje que puede revertirse parcialmente mediante limpiezas con agua a presión. Estas labores lograron recuperar aproximadamente el 42,5 % de la permeabilidad perdida, indicando que el mantenimiento es crucial para conservar el rendimiento.
Los investigadores realizaron monitoreos hidráulicos continuos durante dos años y tests comparativos entre losas nuevas y otras retiradas tras cinco años, confirmando que los pavimentos permeables cumplen con los parámetros mínimos técnicos para sistemas de drenaje sostenible. La capacidad de estos sistemas para filtrar contaminantes y mejorar la calidad del agua reafirma su papel como parte fundamental de los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), herramientas diseñadas para favorecer la gestión eficiente del agua en ciudades y adaptarlas a las condiciones del cambio climático.
Este tipo de pavimentos permite la infiltración directa del agua de lluvia, lo que contribuye a disminuir la escorrentía superficial y la transferencia de contaminantes a las redes de drenaje y ecosistemas acuáticos. Su aplicación en entornos urbanos con alta presión ambiental, como mercados y zonas comerciales peatonales, resulta especialmente significativa para controlar la presencia de microplásticos y otros residuos.
El estudio, publicado en la revista científica Water y liderado por Darío Calzadilla-Cabrera, subraya la importancia de un mantenimiento adecuado para evitar la colmatación que afecta a la permeabilidad del pavimento. Las limpiezas periódicas con agua a presión emergen como una solución efectiva para preservar las funciones hidráulicas y ambientales durante más tiempo, prolongando la vida útil de estos sistemas urbanos.
