El sector vitivinícola de España, Francia e Italia urgió a sus gobiernos y a la Comisión Europea a garantizar que el vino continúe recibiendo un apoyo específico dentro del marco de la próxima Política Agrícola Común (PAC). Esta solicitud, realizada en la reunión anual del Grupo de Contacto celebrada en Irouléguy, Francia, responde al impacto que enfrentan estas regiones en su economía, cultura, medioambiente y cohesión territorial.
Las organizaciones denunciaron que el cambio climático afecta negativamente las cosechas, al tiempo que se suman problemas como la desaceleración en el consumo mundial, la volatilidad de los mercados internacionales, el incremento en los costos de producción y cargas administrativas elevadas que limitan la competitividad del sector. Por ello, insistieron en que la PAC debe seguir siendo una herramienta esencial para que el sector pueda adaptarse y evolucionar frente a estos retos.
La petición también incluyó el rechazo a que las ayudas al sector vinícola pasen a ser parcialmente cofinanciadas por los Estados miembros, argumento que podría provocar desigualdades entre países y fragmentar el mercado europeo. Además, las asociaciones solicitaron que se incorporen a la próxima PAC las medidas incluidas en el llamado «paquete del vino», valorando positivamente iniciativas como la desalcoholización y el etiquetado digital, cuya implementación consideran prioritaria.
Para facilitar la transición al nuevo marco financiero plurianual 2028-2034, el sector pidió un período transitorio que permita mantener la intervención sectorial vitivinícola. En materia de salud pública, las organizaciones afirmaron su compromiso con las acciones contra el consumo excesivo de alcohol, al mismo tiempo que resaltaron que el vino forma parte de la cultura y del territorio, siendo compatible con un estilo de vida saludable si se consume con moderación.
Representantes españoles como la Federación Española del Vino (FEV), la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) y la Asociación Empresarial Vinos de España (AEVE), junto con otras entidades agrícolas y cooperativas, participaron activamente en la reunión, mostrando una postura coordinada para defender el futuro del sector en Europa.
