À Punt inauguró julio con el inicio de “Valencians sobre rodes”, un formato televisivo dedicado al cicloturismo que se emitirá cada miércoles a las 22:45 horas. El programa, conducido por la periodista y ciclista Gemma Payà, propone descubrir en cada capítulo una ruta distinta por la Comunitat Valenciana, combinando naturaleza, gastronomía y la cultura de los pueblos visitados.
Producido por TVBGN Production y Surf Channel en colaboración con À Punt, el espacio tendrá trece entregas de 50 minutos cada una. Este viaje en bicicleta lleva a los espectadores por senderos como la Vía Verde del Serpis, La Serranía, la Vía Xurra, la Ruta del Vino Bobal o las Fonts de la Marina Baixa. El estreno está dedicado a la comarca de la Marina Alta, donde el contraste entre costa y montaña ofrece un recorrido visualmente atractivo y diverso.
El primer capítulo parte desde la playa de l'Almadrava, en Els Poblets, combinando historia romana con la brisa mediterránea. A lo largo de la travesía, la ruta atraviesa el Parque Natural de la Marjal de Pego-Oliva y el pueblo de Pego, continúa por l’Atzúbia y el Castell de Forna hasta llegar a la Vall de Gallinera, destacada por sus cerezos. El recorrido también incluye la Vall d’Alcalà con el despoblado morisco de l’Atzuvieta, un vestigio importante de la historia local.
La jornada final pone a prueba la resistencia física con el ascenso al Port de la Vall d’Ebo y una visita a la Cova del Rull. La ruta concluye en Benimaurell, conocido como el balcón del Barranc de l’Infern, un lugar que enlaza las playas con las cumbres más reconocidas de la zona. Este itinerario refleja la diversidad del territorio y la riqueza paisajística que ofrece la provincia.
Gemma Payà es conocida por su trayectoria en la televisión regional, habiendo participado en otros programas como Tàp Zàping y Som de casa, además de su labor como reportera y podcaster. Para ella, “Valencians sobre rodes” ha significado una experiencia enriquecedora que va más allá de la actividad física. Destaca el valor humano y el vínculo emocional que se genera con el entorno y sus habitantes, elementos que dotan de autenticidad y magia a cada ruta.
El programa invita no solo a observar, sino a incorporarse a la práctica del cicloturismo como una forma saludable y sostenible de disfrutar el patrimonio natural y cultural de la Comunitat Valenciana.
