El seleccionador de Austria, Ralf Rangnick, admitió que su equipo enfrentó durante el Mundial a España, que consideró no solo campeona europea sino también candidata firme a ser la próxima campeona del mundo. En la conferencia posterior a la derrota, destacó la solidez del rival y la dificultad del cruce que les tocó afrontar.

Rangnick enfatizó que España no cometió errores y que la calidad del plantel es evidente incluso en quienes ingresaron desde el banco, mencionando que ninguno provenía del Real Madrid y que eso reflejaba el nivel general del fútbol español. Pese a la derrota, reconoció la valentía de Austria y su esfuerzo táctico, aunque admitió que fue imposible competir contra un equipo tan preciso y disciplinado.

El entrenador elogió al joven Lamine Yamal, considerado el jugador más valioso del encuentro, aunque para él Rodri fue el que ofreció una actuación destacada. Rangnick también respaldó las pausas de hidratación instauradas en el torneo, calificándolas de útiles y permanentes.

En cuanto al futuro de su selección, Rangnick se refirió al anuncio de Arnautovic sobre su despedida de la selección, describiendo el momento como emotivo. Señaló que se evaluarán posibles cambios y transiciones para asegurar la presencia constante de Austria en fases finales de competencias internacionales.

A nivel organizativo, el alemán destacó la calidad de los estadios en Estados Unidos y la impecable organización del Mundial, aunque señaló la falta de escenarios similares en Europa. Rangnick lamentó la imposibilidad de avanzar tras enfrentarse a un conjunto español plagado de estrellas, claramente superior y tácticamente impecable.

Finalmente, recordó un incidente ocurrido durante el descanso del partido, cuando tuvo problemas para regresar al banquillo tras olvidarse la acreditación y ser retenido momentáneamente por seguridad.