La Junta de Castilla y León entregó en León 14 puntos limpios móviles y siete camiones eléctricos destinados a mejorar el acceso ciudadano a la recogida selectiva de residuos. Esta acción forma parte de un plan más amplio cofinanciado por la Unión Europea a través del programa Next Generation, con una inversión total de 60,2 millones de euros para modernizar la gestión de residuos en la región.
Los nuevos puntos limpios permiten la separación de 22 tipos distintos de residuos, incluyendo productos domésticos peligrosos, textiles, aparatos eléctricos y electrónicos, aceites usados, pilas y baterías, así como pequeños enseres. Los camiones incorporan tecnología digital con pantallas táctiles para identificar usuarios, certificar el peso de los materiales depositados y registrar datos detallados como fecha, hora, tipo y cantidad del residuo.
En esta distribución, la Diputación de León recibió 11 puntos limpios móviles, cuatro camiones eléctricos y la instalación de ocho puntos de recarga eléctricos, con una inversión de 684.000 euros. El Ayuntamiento de León obtuvo tres puntos limpios móviles, un camión eléctrico y dos puntos de recarga, conectados con un presupuesto de 178.000 euros. Los municipios de San Andrés del Rabanedo y Valverde de la Virgen incorporaron cada uno un camión eléctrico con punto limpio integrado y dos puntos de recarga, con inversiones de 277.000 euros por localidad.
El plan global para la provincia de León contempla 12,3 millones de euros, con una inversión de 5,1 millones destinada a 25 proyectos específicos relacionados con puntos limpios. Entre las iniciativas destaca la instalación de nuevos puntos limpios fijos en localidades como Astorga, Sariegos, Villadangos a través de la Mancomunidad Alto Órbigo, y Fabero mediante la Mancomunidad del Cúa. Además, se prevén mejoras en puntos limpios existentes en León capital, La Bañeza, Ponferrada, Villaquilambre y otros dependientes de la Diputación Provincial en Cistierna, La Bañeza, La Robla, Ponferrada, Valencia de Don Juan y Villablino.
También se contempla la digitalización de seis puntos limpios fijos gestionados por el Ayuntamiento de León, lo que facilitará un control más eficiente y transparente del flujo de residuos. Según los datos de 2024, Castilla y León produjo cerca de un millón de toneladas de residuos municipales, con una media de 446 kilogramos por habitante, un dato que subraya la importancia de mejorar las infraestructuras para la recogida selectiva y el reciclaje.
