El trágico incendio en Almería, que dejó doce muertos y numerosos desaparecidos, ha vuelto a poner en evidencia el abandono histórico del medio rural y la necesidad urgente de un pacto nacional contra los incendios forestales. Las organizaciones integradas en la Revuelta de la España Vaciada y Salvemos el Medio Rural Agredido, entre ellas Escuelas Campesinas de Salamanca, quieren respuestas claras ante una crisis que califican como la más grave en la historia reciente de Andalucía y el incendio más mortífero del siglo en España.
El fuego arrasó más de 6.600 hectáreas de terreno, afectando a municipios como Los Gallardos y Bédar. Más allá del devastador impacto humano, la pérdida ambiental implicará largas décadas para la recuperación de los ecosistemas afectados, con riesgos futuros como erosión, arrastres, pérdida de biodiversidad e incrementos en la vulnerabilidad frente a inundaciones. Las comunidades rurales temen que esta destructiva herencia exacerbe la precariedad económica y social de la España despoblada.
En un comunicado emitido tras la tragedia, estos colectivos reconocieron el esfuerzo de bomberos, brigadas, fuerzas de seguridad y vecinos, pero aseguraron que la prevención no debe recaer en la heroicidad individual, sino en una gestión constante y planificada durante todo el año. Enfatizaron que la actual inacción política y la falta de recursos son parte de un modelo que condena al medio rural a sufrir sin soluciones estructurales.
Por ello, exigen a los gobiernos un Pacto de Estado que garantice un compromiso vinculante con tres ejes fundamentales:
- Combate efectivo al cambio climático mediante la adaptación de políticas agrarias y forestales frente a sequías extremas y olas de calor que aumentan la inflamabilidad de los bosques.
- Dignificación del sector forestal, con la creación de empleos estables, contratos justos durante todo el año y equipamiento moderno para quienes trabajan en prevención y gestión ambiental.
- Protección integral del medio rural, promoviendo la ganadería extensiva, la agricultura local y la gestión forestal sostenible como herramientas clave para reducir el riesgo de incendios.
Los colectivos advierten que es necesario ajustar leyes y presupuestos a la envergadura de esta crisis, evitando compromisos meramente formales que no se traduzcan en acciones concretas. La España Vaciada se niega a resignarse ante un futuro marcado por nuevos desastres y reclama una estrategia nacional coherente para preservar su entorno y sus medios de vida.
