El crucero Azamara Journey arribó al puerto de Curuxeiras procedente de Leixoes y permaneció en Ferrol durante varias horas, ofreciendo a pasajeros y tripulación una jornada de actividades y turismo local. El buque atracó a media mañana y, como parte del programa organizado por la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, se brindaron diferentes facilidades para que los visitantes exploraran la ciudad y sus alrededores.

Entre las opciones para los pasajeros figuraron excursiones guiadas a Santiago de Compostela y diversos puntos de interés en la comarca de Ferrol. Además, la organización puso a disposición servicios de información turística, planos de la ciudad y transporte gratuito desde el muelle hasta la plaza de Galicia. La feria temática instalada en el paseo de la Marina, conocida como Feria Pirata, fue uno de los atractivos destacados, donde los visitantes pudieron interactuar y realizar compras.

El Azamara Journey, un buque de bandera maltesa que destaca por su tamaño y capacidad, mide 181 metros de eslora y cuenta con un ancho de 25 metros. Su casco desplaza más de 30 mil toneladas y puede alojar hasta 694 pasajeros acompañados por 390 tripulantes. Dirigido en esta ocasión por el capitán español Francisco Toledo Fernández, el barco partió del puerto ferrolano en horas de la tarde con destino a Saint-Malo, en la Bretaña francesa.

Para despedirlo, miembros de la Asociación Folclórica «Agarimo» se encargaron de la ceremonia en el muelle, ofreciendo un cierre cultural a la breve pero intensa estancia del crucero en el litoral gallego.