Al cierre de 2025, la deuda viva acumulada por los ocho concellos de las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes se situó en 15,6 millones de euros, evidenciando una reducción significativa respecto al ejercicio anterior, en el que superaba los 18,7 millones. Este descenso rompe la tendencia al alza registrada en 2024, año en que el incremento en los préstamos respondió principalmente al impulso inversor llevado a cabo por los municipios más poblados.
La distribución del endeudamiento sigue concentrada de forma notoria. Lalín, A Estrada y Silleda concentran la práctica totalidad de la deuda financiera, sumando entre los tres cerca de 15 millones de euros, equivalente a casi el 96% del total de ambas comarcas. Estos concellos son también los que cuentan con mayor población, presupuestos más amplios y mayor capacidad para realizar inversiones.
En contraposición, Forcarei, Rodeiro y Vila de Cruces finalizaron 2025 sin deuda viva. Los dos primeros ya presentaban esta situación en años precedentes, mientras que Vila de Cruces logró cancelar la totalidad de su deuda pendiente, que en el último balance era poco más de 40 mil euros. Esto refleja un esfuerzo decidido para sanear sus cuentas municipales.
Lalín encabeza la lista con un pasivo de 7,67 millones, aunque esta cifra representa una considerable reducción en comparación con los casi 9,9 millones registrados en 2024, con una disminución cercana a los 2,2 millones. Esta mejora explica buena parte de la reducción global en la comarca. El descenso se relaciona con el control de nuevos préstamos y la gestión de ingresos pendientes de otras administraciones, tras un año previo marcado por inversiones importantes, como la reforma de la calle Areal y proyectos vinculados a la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (Edusi).
A Estrada mantiene una deuda elevada, pero también disminuyó su volumen financiero hasta situarse en 4,56 millones, frente a los 5,3 millones del ejercicio anterior. Aunque el recorte supera los 700 mil euros, este concello sigue representando casi un tercio del endeudamiento conjunto. Este descenso contrasta con la subida moderada que sufrió en 2024.
Silleda completa el grupo de mayores deudores con algo más de 2,74 millones vivos al cierre de 2025, reduciendo su deuda en torno a 150 mil euros comparado con los casi 2,9 millones del año previo. En 2024 su deuda casi se duplicó, a raíz de la aprobación de un crédito relevante, lo que había elevado de manera notable su pasivo.
