Micron Technology elevó sus perspectivas de inversión en Estados Unidos con un ambicioso plan que alcanzará los 250.000 millones de dólares para 2035, lo que generó un aumento del 7% en sus acciones. Este movimiento busca consolidar la producción local de chips y asegurar el abastecimiento de componentes esenciales en un contexto marcado por la creciente demanda impulsada por la inteligencia artificial.

Dentro de este esquema estratégico, la compañía destinará hasta 3.000 millones de dólares para reforzar su cadena de suministro, incluyendo una inversión de 500 millones en GlobalWafers, un proveedor clave de obleas de silicio. Este acuerdo de suministro a diez años permitirá expandir la producción en Texas, garantizando insumos críticos para la fabricación de semiconductores.

Micron ya inició la construcción de nuevas instalaciones en varios estados, entre ellas la planta que será la más grande de su tipo en Estados Unidos, ubicada en Clay, Nueva York. Además, mantiene proyectos activos en Boise, Idaho. Estas instalaciones son parte de la respuesta a la expansión tecnológica y buscan posicionar al país como un referente en la fabricación avanzada de chips.

El aumento en la inversión responde directamente a la presión creciente sobre el sector de memoria y semiconductores, que ha crecido exponencialmente por aplicaciones relacionadas con inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes. La noticia también impulsó a competidores como Applied Materials, KLA Corp, Lam Research y ARM Holdings, cuyos valores bursátiles registraron importantes subidas.

Con este impulso, Micron acumula un incremento superior al 250% en el valor de sus acciones durante 2026 y supera la capitalización de mercado de un billón de dólares. Esto refleja la confianza del mercado en la capacidad de la empresa para liderar y proteger la producción de chips en un escenario global cada vez más competitivo.