El aeropuerto de Teruel acoge la edificación del hangar para dirigibles estratosféricos más grande de Europa, un proyecto estratégico financiado con cuarenta millones de euros que impulsa la industria aeroespacial de alta altitud. La dirección y supervisión completa de la obra están a cargo de una unión temporal de empresas (UTE) formada por UG21 Engineering y BTG Construcciones e Ingeniería, dos compañías andaluzas que aseguran el cumplimiento estricto de plazos, materiales y especificaciones técnicas.
Con una superficie total de sesenta mil metros cuadrados y más de cincuenta y cinco metros de altura, esta instalación supera a cualquier otra de su tipo en Europa. El diseño ha sido desarrollado por la firma Urjato, mientras que la ejecución de la construcción corresponde a otra UTE integrada por Aldesa e Ideconsa. La separación clara entre diseño, dirección técnica y construcción permite optimizar el control y minimizar riesgos durante el proceso.
Marcos Unay, director de desarrollo de negocio de UG21, destacó la complejidad técnica que implica la construcción del hangar, que integra conocimientos estructurales, operativos y aeronáuticos. Subrayó la importancia del rol de UG21 y BTG como garantes técnicos independientes, una práctica común en licitaciones públicas para evitar vicios ocultos y asegurar la calidad del proyecto.
Además del reto técnico, Unay resaltó el valor industrial y estratégico para el sector aeroespacial andaluz, ya que posiciona a ambas empresas en mercados internacionales y contribuye al avance de infraestructuras que anticipan las tecnologías del futuro, especialmente en movilidad aeroespacial.
Esta infraestructura es fundamental para el desarrollo de los sistemas HAPS (High Altitude Platform Systems), dirigibles estratosféricos con aplicaciones diversas en telecomunicaciones, vigilancia ambiental y observación terrestre. La finalización del hangar permitirá avanzar en la producción y operación de estas plataformas tecnológicas que funcionan a gran altitud.
