La Comunitat Valenciana es la única comunidad autónoma española que conserva una calificación crediticia considerada ‘bono basura’ por una de las principales agencias internacionales, Standard & Poor’s (S&P). Esta agencia le asigna una nota ‘BB+’, situándola en el grado especulativo, nivel que comparte con países como Guatemala y Vietnam.
Esta calificación implica mayores riesgos para la región y refleja la continua dificultad para mejorar su situación financiera, en gran parte vinculada a la histórica infrafinanciación que sufre. La valoración de S&P, actualizada hace solo unos meses, destaca que el respaldo financiero del Gobierno central es fundamental para mitigar el alto endeudamiento que soporta la Comunitat Valenciana y para mantener su solvencia.
La agencia estadounidense advierte que podría rebajar aún más la nota si la ayuda estatal resultara insuficiente, llegara tarde o fuera poco efectiva. Por otro lado, contempla una mejora si se implementan reformas estructurales profundas, como un cambio significativo en el sistema de financiación autonómica o el aumento de ingresos extraordinarios recurrentes que reduzcan el déficit financiero.
En esta línea, S&P subraya el esfuerzo fiscal de la Generalitat Valenciana, que ha adoptado medidas para controlar el gasto sanitario y aplicar presupuestos más realistas. Sin embargo, señala que el elevado déficit y la pesada carga de deuda continúan limitando la capacidad crediticia de la región.
Además, el impacto del llamado ‘efecto Dana’ —las consecuencias de inundaciones severas— genera presiones adicionales en los costos y afectará negativamente el desempeño presupuestario en el próximo año.
Por su parte, Fitch mantuvo la calificación de la Comunitat Valenciana en un nivel de ‘BBB-’, considerado grado medio inferior, con perspectiva estable. Esta agencia estadounidense atribuye la estabilidad crediticia principalmente al sólido apoyo estatal a través de mecanismos de liquidez destinados a la refinanciación de la deuda. Según Fitch, este respaldo garantizará el cumplimiento puntual del servicio de deuda a medio plazo y sostiene que la Comunitat posee ingresos estables que contribuyen a su capacidad financiera.
En contraste con otras autonomías, que gozan de mejores calificaciones, la Comunitat se encuentra en una situación singular dentro del panorama español, reflejando los retos estructurales y financieros que enfrenta, especialmente derivados de su sistema de financiación y del impacto de eventos climáticos adversos.
