La Comisión Europea presentó una acusación formal contra Meta al concluir que Instagram y Facebook incluyen mecanismos diseñados para prolongar el tiempo de uso de forma compulsiva, afectando especialmente a menores y personas vulnerables. Estas prácticas, calificadas como «diseño adictivo», violarían la Ley de Servicios Digitales (DSA), poniendo en riesgo el bienestar físico y mental de los usuarios.
Entre las funcionalidades cuestionadas se encuentran el scroll infinito, la reproducción automática de contenidos, las notificaciones push y algoritmos altamente personalizados que incentivan hábitos poco saludables. Bruselas consideró que Meta no evaluó adecuadamente los riesgos asociados a estas características, ni el impacto que formatos específicos como reels y stories tienen sobre el uso excesivo, especialmente durante la noche.
Además, la Comisión criticó la eficacia de las medidas implementadas por Meta para proteger a los usuarios más jóvenes. Señaló que los controles parentales disponibles requieren conocimientos técnicos avanzados y que las herramientas para limitar el tiempo de pantalla pueden ser fácilmente eludidas o desactivadas por adolescentes. Por ello, exige que la empresa modifique el diseño de sus plataformas, proponiendo desactivar por defecto funciones como la reproducción automática y el scroll infinito, implantar pausas efectivas durante el uso y ajustar los algoritmos para priorizar menos la interacción máxima.
Meta ahora tiene un plazo para revisar las acusaciones, presentar alegaciones y sugerir posibles correcciones antes de que la Comisión Europea tome una decisión definitiva. En caso de confirmarse la infracción, la empresa podría enfrentar multas equivalentes a una parte importante de su facturación global anual. Por su parte, Meta rechazó estas conclusiones preliminares, aseguró que seguirá colaborando con las autoridades europeas y destacó que ha fortalecido la protección de menores mediante cuentas específicas para adolescentes y nuevas herramientas de control familiar.
