El Hotel Reina Cristina, un símbolo histórico de Algeciras, vivió uno de los episodios más dramáticos de su existencia cuando un incendio originado por un cortocircuito consumió casi en su totalidad el edificio en la noche del 11 de enero de 1930. La rápida propagación del fuego, agravada por la estructura mayormente de madera y la falta de medios de extinción adecuados, convirtió aquella velada en una tragedia que sorprendió a toda la ciudad.
Los bomberos locales y los cuerpos de Gibraltar se movilizaron para apagar las llamas, pero las escasas condiciones técnicas y la insuficiente presión de agua limitaron sus esfuerzos. A la mañana siguiente quedaron en pie principalmente los muros y algunas torres, mientras el resto del hotel había quedado reducido a cenizas. Este hecho marcó un antes y un después para el recinto, que debió ser reconstruido bajo la supervisión del arquitecto Guillermo Thompson, quien además agregó una planta al diseño original.
La renovación del hotel culminó en 1932, dando origen a la estructura que hoy acoge huéspedes tras más de un siglo desde su fundación. La experiencia del incendio de 1930 sigue siendo un recuerdo vivo para la ciudad y para la gestión actual del hotel, que se refleja en los protocolos de seguridad y evacuación perfeccionados tras el reciente conato de incendio que fue controlado en horas sin mayores consecuencias.
En contraste con aquel desastre de principios del siglo XX, el actual Hotel Reina Cristina logró evacuar con orden y en colaboración con empleados y visitantes durante un pequeño incendio reciente. El alcalde estuvo presente en el lugar, destacando la cooperación como clave para evitar daños mayores, y solo hubo que atender a una persona por lesiones leves. La actuación conjunta del Consorcio de Bomberos, Policía Local, Policía Nacional y servicios médicos garantizó la rápida extinción del fuego y la seguridad de todos.
