La Comisión Europea prepara una nueva normativa destinada a proteger a los menores en internet, que podría restringir el acceso a las redes sociales para los menores de 13 años. Esta propuesta surge tras un informe elaborado por expertos en seguridad infantil en el entorno digital y busca establecer una regulación común en toda la Unión Europea.

Según la propuesta, los niños menores de tres años no deberían usar pantallas. Entre los 3 y los 13 años, el acceso a servicios digitales debería ser limitado, bajo supervisión de adultos como padres, tutores o profesores, y en tiempos controlados. A partir de los 13 años, se permitiría un acceso más autónomo, pero siempre en plataformas adaptadas a la edad de los usuarios.

El informe recomienda además implantar sistemas efectivos de verificación de edad y exigir a las empresas tecnológicas que demuestren la seguridad de sus plataformas para menores antes de permitirles el acceso. La Comisión Europea pretende así evitar la disparidad de normas entre los distintos países miembros y garantizar un marco uniforme que favorezca la protección infantil.

Varios Estados de la Unión, incluyendo España, Francia y Grecia, ya analizan establecer límites de edad específicos para el uso de redes sociales, algunos superiores a los 13 años que se plantean en la propuesta europea. La presidenta Ursula von der Leyen justificó esta iniciativa comparándola con otras restricciones legales como la edad para conducir o para comprar alcohol, subrayando la importancia de proteger a los niños en el entorno digital.