En varios destinos turísticos de Europa, incluyendo Tenerife, se adoptan nuevas medidas para controlar la controversia conocida como la “guerra de las hamacas”, que consiste en la ocupación excesiva y temprana de las tumbonas mediante la colocación de toallas sin aprovecharlas realmente. Esta práctica afecta la experiencia de los huéspedes y ha llevado a los hoteles a combinar tecnología y normas estrictas para regular el uso de mobiliario en piscinas y zonas comunes.

Un ejemplo pionero lo ofrece el hotel Iberostar Selection Sábila, en el sur de Tenerife, que exige a sus clientes reservar la hamaca a través de una aplicación móvil con hasta 48 horas de antelación. Además, quienes no ocupen el lugar antes de cierta hora, específicamente las 10:30 de la mañana, pierden automáticamente su reserva, liberando la plaza para otros usuarios. Estas soluciones tecnológicas buscan erradicar la práctica de dejar hampacas reservadas con toallas durante toda la noche o temprano en la mañana.

La queja de los turistas no es solo un reclamo común, sino que ha generado incluso repercusiones legales. En Grecia, un turista alemán logró una indemnización tras demostrar judicialmente que en un complejo de lujo las hamacas estaban permanentemente bloqueadas con toallas sin ser usadas. Este caso marcó un precedente importante al ser concedida una suma indemnizatoria, impulsando a los hoteles a tomar medidas para evitar futuras reclamaciones por parte de los clientes.

En Tenerife, acciones ejemplares han llamado la atención pública, como la de una turista británica que retiró por sí misma las toallas de hamacas desocupadas en un hotel, un hecho que se viralizó en redes sociales. Ante la falta de civismo de algunos usuarios, los establecimientos buscan reforzar su normativa para mantener el orden y el respeto en sus instalaciones.

Las políticas de control no se limitan solo a Tenerife. En otros lugares del sur de España, por ejemplo, los hoteles establecen un tiempo límite para que los objetos personales permanezcan en las hamacas sin vigilancia, tras el cual el personal puede retirarlos y liberar las tumbonas para otros huéspedes. Por su parte, cruceros internacionales como P&O Cruises también aplican sistemas de etiquetado para gestionar el uso correcto de las zonas de descanso.

  • Reserva previa de hamacas mediante aplicación móvil con límite temporal para su uso.
  • Automática liberación de tumbonas no ocupadas en horarios establecidos.
  • Sanciones legales por incumplimiento evidenciado en sentencias internacionales.
  • Retirada de objetos personales después de tiempo definido para liberar plazas.
  • Control reforzado en hoteles y cruceros para evitar conflictos entre huéspedes.