Un programa de rehabilitación cognitiva de diez semanas demostró mejorar significativamente las capacidades mentales de personas con covid persistente, tales como la concentración, memoria y planificación, permitiéndoles reincorporarse a su vida laboral y social. Este tratamiento, basado en sesiones individuales por videollamada, ofrece una estrategia personalizada para superar las dificultades cognitivas que afectan a quienes padecen síntomas prolongados tras la infección.
El ensayo clínico, realizado en Inglaterra con 78 participantes, comparó el programa con la atención habitual del sistema de salud. Los pacientes que recibieron la rehabilitación informaron una mejora notable en el cumplimiento de objetivos personales relacionados con la recuperación, especialmente en actividades como trabajar o retomar hobbies. Mientras que poco más de la mitad de los tratados mantuvieron mejorías a los seis meses, solo una minoría del grupo control mostró avances similares.
Además de los beneficios subjetivos, el estudio evidenció mejoras objetivas en funciones ejecutivas, particularmente en la flexibilidad cognitiva y la velocidad de procesamiento. Estos resultados posicionan a este programa como el primer tratamiento que prueba un efecto clínicamente significativo y duradero frente a las secuelas cognitivas del covid persistente.
La rehabilitación se implementó mediante sesiones de una hora por videollamada en las que un terapeuta trabajaba con cada paciente para establecer y alcanzar tres metas personales definidas al inicio, adaptadas a sus propias necesidades y prioridades. Las metas más comunes incluían retomar el trabajo, mejorar la concentración para leer o disfrutar de entretenimiento completo, entre otros.
El covid persistente es una condición que afecta a aproximadamente uno de cada tres pacientes tras haber contraído covid-19, con síntomas cognitivos que impactan la memoria, atención y calidad de vida. Según los investigadores, este enfoque individualizado ofrece una vía efectiva para recuperar el funcionamiento habitual, una necesidad hasta ahora insuficientemente atendida en la gestión de estas secuelas.
