La Generalitat Valenciana abrió una nueva base del equipo de guardacostas en la Reserva Marina Natural de Irta, con el propósito de intensificar la vigilancia y protección del litoral. Esta instalación se suma a las ya existentes en Dénia y Altea, consolidando una red de vigilancia costera para preservar los espacios naturales marinos en la región.

El objetivo principal de esta iniciativa es compatibilizar el disfrute público del litoral con la conservación de sus ecosistemas marinos. La presencia activa de guardacostas busca garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental y prevenir actividades que puedan afectar negativamente a la reserva.

La ampliación de la red de vigilancia permitirá una supervisión más amplia y respuestas más rápidas ante infracciones o emergencias en las zonas protegidas. La nueva base en Irta representa un paso clave dentro de la estrategia autonómica para salvaguardar la biodiversidad y mantener el equilibrio ambiental en uno de los espacios ecológicos más relevantes de la Comunidad Valenciana.