El Camiño de Inverno experimentó una reducción significativa en la afluencia de peregrinos que transitan por Valdeorras durante la primera mitad del año. Según los datos recopilados, menos personas sellaron la Compostela respecto al mismo período del año anterior, con descensos que varían según la fuente, pero que muestran una tendencia clara a la baja.
La Oficina del Peregrino en Santiago reportó que el número de peregrinos que solicitaron la Compostela disminuyó cerca de un 17%, mientras que la Asociación de Amigos do Camiño de Santiago por Valdeorras registró una caída más pronunciada, cercana al 32%. Esta diferencia responde a que muchos peregrinos que circulan por el Camiño de Inverno no acuden a sellar su credencial en Santiago, evitando las colas y dejando registros incompletos.
Además, se destaca que algunos caminantes que atraviesan Valdeorras optan por rutas que se cruzan con el Camiño Francés en Ponferrada, lo que distorsiona aún más las estadísticas y dificulta un conteo real y exacto de los peregrinos que efectúan la ruta.
Entre las causas que explican la reducción, los responsables de ambas entidades señalan las altas temperaturas registradas durante la temporada como un factor que desincentiva la peregrinación. También la situación económica, menos favorable para muchos viajeros, incide en la decisión de posponer o cancelar el caminar la ruta. La cercanía del Xacobeo 2027 ha provocado que numerosos grupos prefieran esperar para realizar el trayecto con motivo del jubileo, mientras que la actualidad internacional, específicamente los conflictos bélicos, ha complicado la llegada de peregrinos procedentes de otros países.
En cuanto a la procedencia, la oficina apunta que los peregrinos que eligen estas sendas provienen mayormente de España, Portugal, Italia, Alemania y Estados Unidos.
Este año también marca el décimo aniversario desde que la Xunta oficializara el Camiño de Inverno, una ruta promovida por pioneros locales que buscaban alternativas menos saturadas a las más tradicionales. Para conmemorar esta década, se ha anunciado la publicación de un cuaderno dedicado a las plantas medicinales y árboles que los caminantes pueden encontrar en el camino. Esta guía nace como apoyo, ya que existen tramos en la ruta donde no hay farmacias disponibles y la flora local puede ofrecer remedios naturales para diferentes necesidades.
