La dinámica del mercado inmobiliario en A Coruña experimenta un cambio significativo: el número de inquilinos ha caído notablemente durante la última década, mientras que la propiedad de viviendas ha aumentado. Más de 5.400 inmuebles dejaron el régimen de alquiler para pasar a ser de propiedad, modificando el panorama residencial de la ciudad.

Este fenómeno ocurre en un contexto de emergencia social por el acceso a la vivienda, situación reconocida por las autoridades locales que promueven el alquiler como la alternativa más rápida para quienes no pueden afrontar una hipoteca. Sin embargo, los datos del Observatorio Urbano confirman una tendencia clara: la gran mayoría de los coruñeses reside ya en propiedad y la oferta en alquiler se reduce.

El Ayuntamiento, aunque sin competencias directas para legislar sobre vivienda, busca colaborar con gobiernos central y autonómico para facilitar el acceso a hogares, priorizando el fomento del alquiler. El teniente de alcaldesa, José Manuel Lage, afirmó que este es el camino para responder a la principal preocupación ciudadana.

En cuanto a cifras, el aumento del precio medio de la vivienda preocupa: en apenas un año, el valor por metro cuadrado subió 552 euros, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) consultado por el Observatorio Urbano. Esta escalada encarece aún más el acceso a la vivienda en propiedad.

A nivel distrital, la concentración de viviendas en alquiler varía considerablemente. El distrito 1, que agrupa zonas históricas como Ciudad Vieja, La Marina y los Cantones, cuenta con el porcentaje más alto de inmuebles en alquiler, alcanzando cerca del 34%. En contraste, el distrito 7, con más viviendas totales, presenta un 24% en régimen de alquiler.

La medida de declarar zonas de mercado residencial tensionado busca estabilizar los precios en alquiler, aunque su impacto también limita la oferta disponible en portales inmobiliarios. La alcaldesa, Inés Rey, destacó que la reducción en la cantidad de contratos no responde al miedo de los propietarios a arrendar, sino a una mayor estabilidad del mercado.

El cambio en el mercado se remonta a la década entre 2001 y 2011, cuando el crecimiento del parque de viviendas rondó el 15%, impulsado principalmente por viviendas en alquiler en la etapa de bonanza económica. Desde 2011 hasta 2021, sin embargo, esta tendencia se invirtió, impulsando la propiedad sobre el alquiler y evidenciando nuevas dinámicas en el acceso al hogar en A Coruña.