El Ayuntamiento de Burgos dio luz verde a la licitación de las obras del nuevo Mercado Norte, un proyecto que pone fin a años de retrasos y promesas incumplidas. La alcaldesa Cristina Ayala destacó que la aprobación de los pliegos representa un paso crucial para impulsar una infraestructura que había quedado paralizada por cuestiones jurídicas y financieras.
Este proyecto, cuyo presupuesto ronda los 24 millones de euros, revertirá la situación heredada del anterior gobierno, marcado por dudas sobre su viabilidad económica y bloqueos a fórmulas de financiación público-privadas. Para asegurar el desarrollo, el Ejecutivo actual estableció alianza con la Diputación Provincial de Burgos, que aportará recursos a cambio de espacios dentro del mercado para promocionar la provincia.
El diseño del nuevo Mercado Norte busca ser un espacio multifuncional que supera el concepto tradicional. El edificio ocupará 15.000 metros cuadrados y dispondrá de una zona comercial con 49 puestos, de los cuales 43 estarán destinados a la venta tradicional y 6 a gastrobares. Además, contará con un semisótano que incluirá un supermercado de gran tamaño, áreas logísticas para carga y descarga, almacenes y oficinas de coworking, lo que permitirá una gestión flexible y dinámica del espacio.
Esta iniciativa forma parte de un plan urbano más amplio denominado Xpande, que contempla transformar el entorno en tres fases consecutivas. La primera etapa se centrará en la peatonalización de la calle Santander, fomentando la accesibilidad y la movilidad sostenible. Posteriormente se ejecutará la construcción del mercado y, finalmente, se remodelará la zona de San Lesmes. De esta forma, el mercado dejará de ser una estructura aislada para integrarse en un eje urbano continuo y transitable.
Con estas acciones, las autoridades buscan no solo modernizar un espacio comercial emblemático, sino también impulsar una regeneración urbana que contribuya a dinamizar el centro de Burgos y favorecer la convivencia entre actividades comerciales, culturales y sociales.
