El Tour de Francia comenzó con una contrarreloj por equipos de 19,6 kilómetros en Barcelona, donde el conjunto Visma-Lease a Bike se impuso y situó a Jonas Vingegaard como primer líder de la carrera. Con un tiempo conjunto de 21:47.87, el equipo danés marcó la pauta en esta primera etapa y colocó a Vingegaard con el codiciado maillot amarillo.

La contrarreloj, que atravesó puntos emblemáticos de la capital catalana incluyendo la exigente cota de Montjuïc, generó grandes diferencias. A pesar de que el equipo Netcompany INEOS dominó buena parte del recorrido, su líder, Filippo Ganna, no pudo alcanzar la victoria por equipos y quedó en segundo lugar, a ocho segundos del Visma. Por su parte, Tadej Pogacar y su UAE Team Emirates-XRG sufrieron un retraso significativo, finalizando con un tiempo considerablemente inferior al equipo ganador.

En cuanto a los corredores españoles, Juan Ayuso fue el mejor clasificado tras contribuir al cuarto puesto de su equipo, Lidl-Trek, apenas a 16 segundos de Visma-Lease a Bike. Otro favorito, Remco Evenepoel, terminó una fracción por detrás del conjunto español, evidenciando la alta competitividad de esta etapa.

La jornada fue complicada para Movistar Team, que partía como uno de los aspirantes en la contrarreloj, pero sufrió un contratiempo decisivo en la subida a Montjuïc. Su líder, Cian Uijtdebroeks, perdió fuerza y no pudo mantener el ritmo, provocando la desorganización del grupo y una pérdida importante de tiempo que dejó al equipo fuera de la pelea por la general desde el primer día.

Vingegaard, enfundado en el maillot amarillo, se mostró motivado tras la victoria y expresó su deseo de mantener el liderato hasta París para alcanzar su tercera victoria en la ronda gala. Reconoció que aún queda mucha carrera por delante, pero subrayó que la batalla entre los favoritos ya ha comenzado, marcando un claro aviso a su rival Pogacar. Para el danés, recuperar el maillot tres años después representa un reconocimiento al esfuerzo y un estímulo para las etapas venideras.