La Plaza del Azoguejo, con el emblemático Acueducto de fondo, se convirtió en punto de encuentro para miles de segovianos que apoyaron a la selección española durante su último partido de la fase de grupos del Mundial 2026. A pesar de un horario poco habitual para el fútbol europeo y de la madrugada avanzada, la afluencia fue masiva y la plaza quedó totalmente llena.

La organización, a cargo del Ayuntamiento y su Fundación Municipal de Deportes, reconoció que este encuentro fue el más seguido de los tres partidos emitidos en el marco de las Ferias y Fiestas de San Juan y San Pedro, evento que combina actividades festivas y deportivas durante todo el día y la noche. La pantalla gigante colocada a los pies del Acueducto retransmitió el partido que enfrentaba a España contra el equipo de Uruguay, con una multitud concentrada en cada metro cuadrado del icónico espacio.

Sin embargo, la gran cantidad de asistentes impidió liberar corredores para emergencias, pese a los reiterados intentos del personal de seguridad y organización para mantener despejadas ciertas zonas ante la posible necesidad de ambulancias o fuerzas policiales. Aun así, la conducta cívica predominó entre la multitud.

Entre la multitud destacaron figuras como Pablo y Carlos Rascón, primos segovianos apasionados por el fútbol y por el Atlético de Madrid, pero ante todo seguidores de la selección española. Ambos provienen de una familia ligada a la tradición local, siendo nietos de los propietarios del restaurante Solaire. Manifestaron que, aunque comparten pasión por su club, “lo primero es la selección” y valoraron la experiencia colectiva como algo único en un lugar emblemático de la ciudad.

Ambos señalaron como desventaja que la pantalla no se hubiera colocado a mayor altura para beneficiar la visibilidad desde diferentes ángulos de la plaza. Además, coincidieron en que la hora del partido dificultaba la asistencia para muchos, aunque reconocieron que el hecho de hacerlo durante las fiestas, en una jornada que seguía todavía activa, facilitó la reunión de público.

En cuanto a las expectativas sobre el Mundial, Carlos mostró confianza en que España tiene posibilidades de obtener la segunda estrella, mientras Pablo destacó la importancia del joven talento Lamine Yamal como un factor clave para el éxito del equipo. En los momentos previos al descanso, la alegría se hizo presente tras el gol de Baena, jugador rojiblanco, gesto que celebraron con entusiasmo tanto por el tanto como por la pasión compartida por su club local.