En la playa de Sant Pol, en s’Agaró, La Taverna del Mar se ha convertido en un símbolo viviente de la costa catalana gracias a su historia y su gastronomía de raíces marineras. Este restaurante fue inaugurado poco antes del estallido de la Guerra Civil, cuando Josep Ensesa Gubert abrió sus puertas llenando de esperanza el verano de 1936. Sin embargo, tuvo que cerrar al día siguiente por el inicio del conflicto bélico, y desde entonces ha sido la familia Ensesa la encargada de mantener vivo el legado de aquel proyecto.
Actualmente, los cuatro nietos de Josep Ensesa llevan adelante la taverna, incorporando novedades que respetan la tradición pero se adaptan a nuevos tiempos. El menú de celebración, que estará vigente durante todo el año, ofrece una selección de mariscos frescos —como gambas de Palamós— y un suquet mariner con un punto especial en las patatas, que acompañan el pescado para preservar la receta clásica de esta preparación emblemática de la zona.
Más que un restaurante, La Taverna del Mar representa un punto de referencia cultural frente al mar, con su arquitectura que mezcla elementos tradicionales y funcionales, destacando los grandes ventanales semicirculares que permiten contemplar el Mediterráneo y sumergirse en la atmósfera propia del lugar. Se respiran las memorias plasmadas en fotografías antiguas que decoran sus paredes, junto con detalles cuidadosamente diseñados por reconocidos arquitectos como Rafael Masó.
El entorno del restaurante es igualmente valorado por visitantes y locales. Sant Pol sigue siendo uno de los principales atractivos de la Costa Brava con sus cabinas de baño de colores y su fama consolidada por generaciones. El camino de ronda, acondicionado originalmente por el propio Josep Ensesa, invita a recorrer paisajes marinos y senderos arbolados hasta la playa de Sa Conca. Este paseo anual atrae a millones de personas, quienes pueden admirar murales, esculturas y glorietas que el clan Ensesa ha contribuido a mantener en memoria de la familia y su historia.
Para quienes visitan La Taverna del Mar, probar los platos del menú de celebración es una manera de acercarse a la esencia culinaria del litoral, con entrantes como la almeja con espuma de apio, limón y huevos de trucha, y la ostra francesa con tartar que abren el apetito. Este equilibrio entre la innovación sutil y el respeto por la cocina marinera tradicional define la propuesta actual de la taverna.
