España aprovecha el cambio en las preferencias de viaje del mercado canadiense, que muestra una clara tendencia a desviarse de Estados Unidos para optar por destinos europeos. Este fenómeno, impulsado por la incertidumbre política y económica a nivel global, ha provocado una reducción de vuelos hacia Estados Unidos y un aumento en la programación de rutas directas hacia Europa, con España como uno de los principales beneficiados.

El incremento en la conectividad aérea se refleja en un aumento significativo de los asientos disponibles entre abril y septiembre, con un alza del 11,4 % respecto al año anterior. Nuevas rutas directas desde ciudades como Toronto, Halifax y Montreal hacia Madrid y Palma de Mallorca fortalecen esta dinámica. España se posiciona así como el destino europeo que más crece en oferta aérea desde Canadá, superando a Portugal e Italia, países que también registran aumentos en su conectividad.

Este contexto favorece que España ocupe el quinto lugar en Europa por llegadas de turistas canadienses, con unas cifras que superan las del año anterior. Aunque Estados Unidos presenta una caída en visitantes desde Canadá, se anticipa que la temporada de primavera y verano mantendrá esta tendencia ascendente hacia España. Sin embargo, las perspectivas económicas globales generan cierta cautela, ya que posibles aumentos en tarifas turísticas y una inflación persistente podrían moderar el crecimiento de la demanda.

Turespaña destaca la importancia de analizar estos factores para entender la evolución del flujo turístico, ya que una disminución en la renta disponible podría provocar un comportamiento más conservador entre los viajeros canadienses. No obstante, las señales hasta ahora apuntan a una consolidación del interés por España como destino vacacional alternativo, apoyada en una mejor conectividad aérea y un contexto internacional que redefine las rutas preferidas de viaje.